nos encontró desnudos de ideas, huecos de alma,
vacíos de deseo, vaciados, sin nada...
nos miro sonriente, nos siguió exacta,
en un punto sin retorno detuvo su marcha,
nos dejo su soledad,
guiño su ojo izquierdo, nos sonrió sin calma...
se alejo tan despacio, que sus partículas de a poco
alzaron vuelo y sentimos su partida en los huesos,
nos vio la cara...
con su agudeza, su forma tan clara, tan vana
nos dejo, se marcho, se fue...
no distinguimos los sentimientos en su mirada...
No hay comentarios:
Publicar un comentario