jueves, 22 de marzo de 2012

Raquel

Llueveme despacio con tu inconfundible aroma de tierra mojada
fusiona mi cuerpo con tus formas exactas y firmes, suaves y tan marcadas
que se enlace mi ser a tu ser de miles de valles bañados de agua;
que no te separes de mis pensamientos
ni dejes vacia mi cama sin tu mañana tibia de sabanas usadas;
se mi noche todas las noches y la saliva parte de las palabras que mi boca emana,
víveme despacio, con locura, con ansias,
que en ti se mueran las horas aburridas del día
que las multitudes no estorben y la muerte no nos acose con su pronta cercanía...





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