dijimos adiós
esa tarde de septiembre,
tu beso corriendo por mi mejilla
y mis labios no saciados
miraste mis ojos tristes
y la música se quedo tan lenta
las palomas detuvieron su vuelo
el tiempo quedó estático
te viste en el reflejo de mis ojos claros
y la sed de tus años pasados se ha saciado
tu ira,
tu risa,
tu llanto,
tus minutos
mis ruegos
mis instantes a tu lado
todo se va
en el viento transformando
mis gritos
tu gemidos
tus botas en la cama
tu hilo blanco
mi noche negra sin ti
tu mirada perdida
y esa luz que se apago de tu cara
ya no me harás falta
la noche
las sirenas
los gritos amargos
los mendigos
las veredas llenas de basura
tu calle desolada a las 3 de la mañana
ya no me harás falta...
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